Resiste 1400 °C sin degradación
El monolito AL‑90 mantiene integridad estructural tras ciclos térmicos repetidos. Su baja porosidad evita la penetración de escoria en cucharas y distribuidores.
Revestimientos para alta temperatura
Refractarios que aguantan el ciclo sin fisuras. Cada formulación está pensada para una condición concreta del horno.
El monolito AL‑90 mantiene integridad estructural tras ciclos térmicos repetidos. Su baja porosidad evita la penetración de escoria en cucharas y distribuidores.
El cemento CA‑70 alcanza 35 MPa a las 24 horas. Permite reparar revestimientos en turnos reducidos sin esperar curados largos.
El ladrillo K‑23 con conductividad 0,25 W/mK reduce pérdidas en la carcasa del horno. Su capa de respaldo mantiene el calor donde se necesita.
La proyección neumática del AL‑90 se fija sin desprendimientos en superficies desgastadas. No requiere demolición completa del revestimiento anterior.
El CA‑70 contiene menos de 0,5 % de Fe₂O₃, soportando ciclos oxidantes y reductores sin agrietamiento prematuro en reactores de combustión.
Respuestas claras sobre la instalación, resistencia y mantenimiento de nuestros revestimientos monolíticos y cementos de alta alúmina.
| ¿Qué temperatura soporta el revestimiento AL-90? | El AL-90 resiste hasta 1450 °C en servicio continuo y soporta choques térmicos cíclicos sin fisuración prematura. Su baja porosidad (menor al 12%) evita la penetración de escorias en hornos de colada continua. |
|---|---|
| ¿Cuánto tarda en fraguar el cemento CA-70? | El fraguado inicial ocurre a los 45 minutos, alcanzando 35 MPa de resistencia a las 24 horas. Es ideal para reparaciones urgentes en reactores de combustión donde se requiere retorno rápido a operación. |
| ¿Se puede aplicar el monolítico sobre ladrillos existentes? | Sí, el AL-90 se adhiere sobre refractarios densos previa limpieza y humectación. Se aplica por proyección neumática o colado vibratorio, logrando una unión mecánica superior a 2 MPa de adherencia. |
| ¿El ladrillo K-23 es apto para contacto con escorias? | No. El K-23 es un aislante ligero (0.8 g/cm³) diseñado como capa de respaldo. Su estructura microporosa reduce pérdidas térmicas hasta un 18%, pero no resiste el ataque químico de escorias líquidas ni metales fundidos. |
| ¿Qué mantenimiento requieren estos refractarios? | Se recomienda inspección visual cada 200 ciclos térmicos y medición de espesor residual con ultrasonido. El CA-70 permite parcheo localizado sin desmontar todo el revestimiento, reduciendo paradas de horno. |
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